Quienes Somos

 Nuestra Historia                                                                                                     Nuestra Visión        

 

En el año 2004 Joel Hernández, Lynnelle Rhinier y Claudia Zepeda viendo la enorme falta de conocimiento musical en su entorno, formaron un equipo de entrenamiento para ayudar musicalmente a una iglesia primero. Después de ese primer curso varias solicitudes de ayuda y capacitación les llegaron,  algunas de ellas pudieron ser satisfechas y otras no pues la necesidad es inmensa. De esta forma el Señor guió para comenzar un ministerio de ayuda y formación musical al que llamaron NUEVO CANTO.  Más personas que han unido al equipo cada vez y con la ayuda del Señor se han ido abriendo varios espacios de formación proveyendo cds, libros, métodos, arreglos, instrumentos, y sobre todo capacitación y entrenamiento musical. Para lograr los objetivos se tiene que comenzar con los niños de nuestras naciones por lo que seguimos trabajando, ayudando a la comunidad y grupos educativos para lograr ayudar a nuestra ninez y juventud hispana. 

Dios nos hizo a todos los seres humanos seres musicales, hizo nuestro mundo lleno de sonidos y sensaciones que nos acercan siempre a la música.

     Hay todo un mundo de conocimientos que podemos compartir en nuestra experiencia con la música, ya sea como padres, hijos, estudiantes, maestros, trabajadores, cualquiera que sea tu edad, oficio, profesión, siempre estaremos envueltos en el mundo de los sonidos y sensaciones que produce la música. Estamos aquí para descubrir y compartir estos conocimientos que seguramente nos enriqueserán juntos

     Somos un ministerio de educación y formación musical conciente de la importancia de la música en todo el ámbito humano. Sabemos que toda la creación está llena de sonidos organizados y hermosos porque el que diseñó nuestro mundo y la admósfera que nos rodea es un ser musical. Dios no solo nos rodeó de música sino que nos hizo seres musicales capaces de crear hermosas melodías en direfentes medios acústicos. Creemos que la música tiene una influencia asombrosa en el ser humano tanto para edificar como para destruir,  por lo que es indispensable para todos los que disfrutamos de ella invertir tiempo en investigar, conocer, estudiar y profundizar en este arte para que podamos realmente usarla correctamente y producir buenos resultados en los que nos oyen y en los que son enseñados por nosotros.

Coordinadora   

Para mi es un privilegio servir a Dios a mi pueblo. Aunque siendo sincera la música no era de mi preferencia cuando tuve que decidir qué iba a estudiar profesionalmente. La idea la tuvo mi padre y yo naturalmente la rechacé. Mi papá veía algo que yo no podía en ese momento. Mis ojos estaban cerrados a la gran necesidad que había en esta área.  Fue una semana antes de presentar mi exámen de admisión a la carrera de psicología cuando me puse a pensar en el peligro que corría al ir en contra de la voluntad de mi padre. Mi lógica fue que ellos serían los culpables si la música no funcionaba para mi y podía decir que yo se los había dicho, pero si yo fracasaba como psicóloga ellos me dirían "Te lo dijimos". Preferí obedecer y esperar los primeros semestres de la carrera, honestamente esperara  "culparlos" de mi fracaso.  Estaba en el tercer semestre de la carrera cuando supe que la enseñanza de la música  era algo en lo que podía invertir toda mi vida.  Me emocionaba ver cómo Dios abría mis ojos para ver el océano de ignorancia y falta de formación musical que había en México y el mundo hispano, sin mencionar las concecuencias que esto producía en el pueblo cristiano. Allí comenzó una aventura musical que se ha ido  desarrollando en muchos escenarios pero toda ella ha sido segura, gozosa y llena de paz aun en medio de mis fracasos y debilidades pues la ha guiado y preparado el director por excelencia, el Señor Jesucristo.

Claudia Zepeda Solis 

      Nuestra Misión

"Formar obreros musicales, idóneos para enseñar a otros

a alabar y ensalsar el poder de Dios como es digno"

 

Estamos conscientes que no es tarea fácil, pero si cada uno de nosotros ponemos nuestra parte con la ayuda del Señor ¡lo lograremos!